Habitaciones dobles y familiares:
Un espacio acogedor para dos personas o familias de una o dos niños (-12años), para que podáis aprovechar llenamente de su estancia en la montaña.
Júnior suite:
Una atmósfera íntima, el calor de unos muebles de madera i la comodidad de un espacio de lectura para asegurar una buena estancia.
Suite:
En un duplex, un espacio separado par relajarse en el sofá, leer o mirar la tele. Para las familias, dos niños menores de doce años podrán alojarse cómodamente.
Suite “el jardín”:
Para acoger toda su familia, la suite el “jardín” ofrece la comodidad de dos habitaciones y de dos cuartos de baño, dispuesta alrededor de una sala de estar con acceso al jardín. Los niños podrán ver al los conejos.
Primer café, la hora del té, after hours… es en el bar “l’Astoret” que se riman los días en una animación de placeres compartidos. En el salón “El Circo”, nos damos cita al lado de la chimenea para lanzar proyectos, juegos, excursiones o aventuras, intercambiar y relajarse, o bien saborear su última copa.
Caluroso y acogedor el restaurante “La Grandalla”, goza los contrastes los más audaciosos. Los alimentos gourmet varían según las temporadas y el mercado, para proponer una carta que pone en valor los sabores de una cocina creativa y equilibrada.
En toda su simplicidad. “El Rustico” os hará descubrir los placeres tradicionales alrededor de sus ensaladas, sus carnes y sus especialidades de montaña.
Cansados y estresados por el día a día de un mundo agitado, el cuerpo como la piel tiene la necesidad de relajarse regularmente para encontrar el buen equilibrio.
El templo de relajación “La Lluna”, verdadero remanso de paz ofrece cuidados, gestos técnicos y técnicas esenciales para relajar el cuerpo y el espíritu, armonizar la silueta y la piel.